Sexualidad postparto: cambios reales y cómo afrontarlos

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“Me dijeron que a los 40 días podía volver a tener relaciones. Lo intenté y fue horrible.” Esta frase, o alguna variación de ella, la escucho casi cada semana. Los 40 días son un mito clínico que no tiene en cuenta nada de lo que realmente ocurre en el cuerpo de una mujer después del parto.

La sexualidad postparto cambia. Para casi todas las mujeres, en mayor o menor medida. Eso no es un fallo, ni una señal de que algo está roto. Es la consecuencia lógica de lo que el cuerpo ha atravesado. Pero conocer esos cambios — y saber cuáles son normales y cuáles no — hace una diferencia enorme.

Los cambios hormonales

Después del parto, los niveles de estrógenos caen bruscamente. Esto tiene un efecto directo sobre la mucosa vaginal:

  • Reducción de la lubricación natural
  • Adelgazamiento de la mucosa
  • Aumento de la sensibilidad al roce

En mujeres que dan el pecho, esta situación se prolonga durante toda la lactancia porque la prolactina suprime los estrógenos.

El resultado práctico: la penetración puede ser incómoda o dolorosa incluso cuando hay deseo. No es un problema de actitud ni de falta de excitación — es fisiología.

Las cicatrices

Un desgarro perineal, una episiotomía o una cesárea dejan cicatrices que tardan meses en madurar completamente. Una cicatriz bien cicatrizada, sin adherencias, es flexible y elástica. Una cicatriz con adherencias puede tirar, arder o doler durante la penetración.

El tratamiento de la cicatriz — movilización del tejido, masaje de la cicatriz, uso de radiofrecuencia (Indiba) — puede marcar una diferencia importante en cómo se siente el reinicio de la sexualidad. Y puede empezarse desde las 6-8 semanas postparto.

La hipertonía secundaria al parto

Paradójicamente, el suelo pélvico no solo puede quedar débil después del parto — también puede quedar tenso. La tensión es una respuesta de defensa ante el trauma del parto (incluso los partos que van bien son un esfuerzo enorme para los tejidos pélvicos).

Un suelo pélvico hipertónico hace que la penetración sea dolorosa — no porque haya desgarro ni cicatriz, sino porque los músculos no pueden ceder.

¿Tienes dolor o dificultades en las relaciones después del parto? Una evaluación de fisioterapia de suelo pélvico puede identificar exactamente qué está ocurriendo y qué hacer.

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El factor mental

No hay que minimizar el componente emocional del postparto. La identidad cambia. El cuerpo ha cambiado y muchas mujeres no se sienten cómodas en él todavía. La fatiga crónica del primer año con un bebé reduce el deseo de forma natural y esperable.

Esto no necesita “arreglarse” urgentemente. Pero sí merece espacio para hablarlo — con la pareja, con una profesional si es necesario.

Qué puede ayudar

Lubricación adecuada. Un lubricante de calidad (a base de agua, sin parabenos ni aromas) es fundamental mientras dure el periodo de hipoestrogenismo. No es un parche — es un recurso imprescindible.

Tratamiento local con estrógenos tópicos. En los casos de atrofia significativa, la ginecóloga puede prescribir estrógenos tópicos (óvulos, cremas) que actúan localmente sin repercusión sistémica importante. Son seguros durante la lactancia.

Fisioterapia de suelo pélvico. Para el tratamiento de cicatrices, la hipertonía secundaria y la rehabilitación del suelo pélvico postparto.

Comunicación con la pareja. Hablar de lo que está ocurriendo — qué duele, qué no funciona, cómo se siente — evita que el problema se enquiste.

Cuándo buscar ayuda

Si a los 3-4 meses postparto las relaciones siguen siendo dolorosas, o si el dolor persiste después de haber terminado la lactancia, es el momento de buscar ayuda especializada. No hay que esperar más.


El postparto es una etapa de transformación profunda. La sexualidad forma parte de esa transformación y merece la misma atención que la lactancia o el peso del bebé. Si algo no funciona bien, tiene solución.

Adelaida Gamboa Elena

Adelaida Gamboa Elena

Fisioterapeuta-osteópata · Nº col. 5830 · +10 años en suelo pélvico

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