Se me escapa el pis: qué está pasando y qué puedes hacer

· 4 min de lectura

Puede que lleves meses — o años — poniendo compresas por si acaso, eligiendo dónde sentarte en función de los baños cercanos o evitando reírte a carcajadas, hacer saltos o ejercicios de fuerza como crossfit. Si es así, quiero que sepas que esto no es “algo con lo que vivir”. Tiene nombre, tiene causa y tiene tratamiento.

Las pérdidas de orina al hacer esfuerzos — toser, estornudar, reír, saltar, correr — se llaman incontinencia de esfuerzo. Es el tipo más frecuente en mujeres de todas las edades, y también el que mejor responde a la fisioterapia de suelo pélvico.

Por qué se escapa el pis

El mecanismo es sencillo de entender. Cuando haces un esfuerzo, la presión dentro de tu abdomen sube de forma brusca. Esa presión viaja hacia abajo y llega a la vejiga. Si el esfínter uretral y los músculos del suelo pélvico no tienen suficiente fuerza o coordinación para aguantar esa presión, el pis se escapa.

No hace falta tener muchas ganas de orinar para que ocurra. El problema no está en la vejiga, sino en el mecanismo de cierre.

Las causas más habituales son:

  • Debilidad del suelo pélvico tras el parto vaginal (especialmente si hubo episiotomía o desgarro de grado 2 o más)
  • Cambios hormonales de la menopausia que reducen el tono de los tejidos del suelo pélvico
  • Sobrepeso mantenido, que aumenta la presión crónica sobre el periné
  • Tos crónica o estreñimiento habitual
  • Cirugías abdominales o pélvicas previas

¿Y si llevo años así?

Nunca es tarde si la dicha es buena, y cuanto antes empieces, mejor. Dependerá de cada caso y de los factores asociados a la incontinencia, pero sí que encontraremos compensaciones a nivel respiratorio, postural y en cadenas musculares que tendremos que trabajar para que mejore dicha incontinencia.

Cómo se evalúa

En una primera consulta, el proceso de evaluación incluye:

  • Historia clínica: partos, cirugías, hábitos miccionales, actividad física, medicación
  • Exploración del suelo pélvico: tono, fuerza, coordinación, posibles cicatrices
  • Evaluación de la presión abdominal: cómo gestionas los esfuerzos, qué posturas adoptas

Este mapa inicial es lo que permite diseñar un tratamiento realmente adaptado. Sin esa evaluación, cualquier ejercicio es un disparo al aire.

¿Se te escapa el pis y no sabes exactamente por qué? En la primera consulta evaluamos tu caso concreto y te explico qué tienes y qué puedes hacer.

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El tratamiento: de qué depende

La buena noticia es que la incontinencia de esfuerzo tiene solución en la mayoría de los casos, y que la cirugía suele ser el último recurso — no el primero.

El tratamiento con fisioterapia de suelo pélvico incluye:

Trabajo muscular específico. Primero hay que evaluar el tono del suelo pélvico, para saber desde dónde partimos; no siempre son los Kegel los ejercicios a realizar, cada persona tendrá que realizar un programa específico. Además, si no tenemos un buen control y activación de la musculatura abdominal profunda, que nos ayude a gestionar ese exceso de presión, o un glúteo fuerte que nos ayude a estabilizar la pelvis y que a su vez se active en sinergia con el suelo pélvico, será insuficiente para lograr nuestros objetivos.

Coordinación y automatización. El objetivo no es solo tener más fuerza, sino que el cierre ocurra de forma automática antes del esfuerzo — lo que se llama “contracción anticipatoria”. Eso requiere entrenamiento específico, no solo repetición.

Gestión de la presión abdominal. Aquí es fundamental aprender a respirar y a tener una buena postura que nos ayude a no aumentar dicha presión, sobre todo al levantar peso o al hacer deporte. Para ello es necesaria una faja abdominal fuerte, coordinada y que trabaje sinérgicamente con el suelo pélvico. Cobra gran importancia el transverso abdominal.

Reeducación de hábitos. El número de veces que vas al baño, la cantidad de líquido que bebes, qué alimentos irritan la vejiga — todo suma.

Cuánto tiempo tarda en mejorar

Depende de varios factores: cuánto tiempo llevas con el problema, qué causa está detrás, con qué regularidad trabajas. En muchos casos se notan mejoras desde las primeras semanas; en otros, el proceso es más largo.

Lo que sí es consistente en la literatura es que la fisioterapia de suelo pélvico bien hecha tiene tasas de éxito altas en incontinencia de esfuerzo leve y moderada. En muchos estudios, superiores al 70% (revisión Cochrane, Dumoulin et al., 2018).


En mi consulta veo a mujeres que llevan años usando compresa todos los días porque nadie les dijo que había alternativa. No es resignación — es desinformación. Y eso sí tiene solución.

Adelaida Gamboa Elena

Adelaida Gamboa Elena

Fisioterapeuta-osteópata · Nº col. 5830 · +10 años en suelo pélvico

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