El embarazo se presenta como un estado de fragilidad en el que hay que tener cuidado con todo. La realidad es diferente: el cuerpo embarazado es increíblemente competente, pero tiene necesidades específicas que rara vez se explican bien. El suelo pélvico es una de esas necesidades.
El suelo pélvico durante el embarazo trabaja en condiciones que nunca antes ha experimentado. Nueve meses de peso creciente, cambios hormonales que modifican el tejido conjuntivo y una postura que se va adaptando semana a semana. No es el mismo conjunto muscular al inicio del embarazo que al final del tercer trimestre.
Qué le ocurre al suelo pélvico durante el embarazo
El peso del útero
A medida que el útero crece, la presión sobre el suelo pélvico aumenta de forma sostenida. El suelo pélvico actúa como un diafragma que va recibiendo un peso cada vez mayor. Esto requiere que los músculos mantengan su tono y su capacidad de soporte durante meses.
Las hormonas del embarazo
La relaxina — hormona producida desde las primeras semanas — ablanda el tejido conjuntivo para preparar el cuerpo para el parto. Esto afecta también al tejido de soporte del suelo pélvico, haciéndolo más laxo. Es un proceso necesario, pero significa que los músculos tienen que hacer un trabajo mayor para compensar.
Los cambios posturales
El centro de gravedad cambia durante el embarazo: la pelvis se inclina hacia adelante, la curva lumbar aumenta, los músculos posteriores se acortan y los abdominales se estiran. Todo esto afecta a la posición y al funcionamiento del suelo pélvico.
Síntomas frecuentes (y cuáles no son normales)
Algunos síntomas son frecuentes durante el embarazo y no indican un problema grave, pero sí merecen atención:
Pérdidas de orina. Son frecuentes en el tercer trimestre, especialmente al toser, estornudar o reír. No son “normales” en el sentido de inevitables — son una señal de que el suelo pélvico está bajo una carga que no puede gestionar bien. Pueden prevenirse y tratarse.
Sensación de peso o presión en la zona pélvica. Es frecuente, especialmente en el segundo y tercer trimestre. Descansar en decúbito lateral y evitar estar de pie mucho tiempo seguido ayuda.
Dolor en el periné o sensación de bulto. Puede indicar una disfunción que merece evaluación.
Dolor en el pubis o la sínfisis (SPD). El dolor sinfisario del embarazo es una disfunción pélvica relacionada con el exceso de movilidad articular por la relaxina. La fisioterapia de suelo pélvico puede ayudar significativamente.
¿Tienes dudas sobre cómo cuidar tu suelo pélvico durante el embarazo? Una consulta de orientación puede darte un plan personalizado para cada trimestre.
Reserva tu primera consulta — 45 €Cómo cuidar el suelo pélvico en cada trimestre
Primer trimestre
El primer trimestre no es el momento de grandes cambios físicos, pero sí de establecer buenos hábitos:
- Aprender a identificar y activar el suelo pélvico correctamente (no solo “apretar”)
- Trabajar la respiración diafragmática
- Evitar el estreñimiento desde el inicio (hidratación, fibra, no retener)
- Revisar la postura habitual: sedestación, bipedestación, trabajo
- Empezar a aprender técnicas de gestión de la presión abdominal
Segundo trimestre
Con el crecimiento del abdomen, el suelo pélvico empieza a recibir más carga:
- Mantener la actividad física con adaptaciones (ver ejercicio seguro durante el embarazo)
- Evitar estar de pie muchas horas seguidas sin descanso
- Seguir aprendiendo técnicas de gestión de la presión abdominal
Tercer trimestre
El foco en el tercer trimestre está en la preparación al parto:
- Masaje perineal para mejorar la elasticidad del tejido
- Trabajo de apertura y relajación del suelo pélvico
- Aprender a pujar de forma eficiente
- Preparación postural para el expulsivo
La toma de conciencia como herramienta principal
Antes de cualquier ejercicio, lo más valioso es saber si puedes activar y relajar el suelo pélvico correctamente. Muchas mujeres pueden contraer, pero no relajar — y para el parto, la relajación es igual de importante.
Una forma de comprobarlo: después de una contracción del suelo pélvico, ¿notas que se relaja completamente? Si tienes dudas, esa es información valiosa para llevar a una consulta de fisioterapia de suelo pélvico.
Cuido el suelo pélvico de mis pacientes embarazadas desde el primer trimestre, no solo en la recta final. El trabajo preventivo durante el embarazo es lo que más diferencia hace en la recuperación postparto. Y es mucho más sencillo de lo que parece.